El Cuarto Chakra, un cortometraje fruto del Festival Nuevo Cine Andaluz de Casares

El Festival Nuevo Cine Andaluz, celebrado en Casares a principios de junio pasado sigue aportando alegrías y así, fruto del contacto que establecieron la actriz Esther Lara y el director Jaime D.Triviño, ambos miembros del jurado del certamen andaluz, ha surgido un cortometraje que se rueda estos días en Málaga y que narra una historia divertida y un tanto atrevida que pronto verá la luz: “El cuarto chakra”.

 

El guión, una idea original de Esther Lara, ha sido co-escrito por ella misma e Ismael Rodríguez, está siendo dirigido por Jaime D.Triviño y presenta un reparto plagado de caras conocidas de la gran pantalla como Alfonsa Rosso, Eva Pedraza, Manuel Salas, Tirma Ayerbe, Noemi Ruiz, Anita Janer o Ismael Fristchi.

El cartel de “El cuarto chakra” es obra de la ilustradora Mar Delgado y el diseñador Essaú Dharma, quienes también presentaron en el pasado Festival de Casares su película “Pixel Theory”, donde participan como co-directores.

La organización del Festival Nuevo Cine Andaluz ya trabaja en lo que será la segunda edición para afianzar este certamen nacido con el propósito, como reza su nombre, de difundir y promocionar todo lo que gire en torno al cine andaluz.

Estrecho contacto

Entre las muchas cosas positivas que dejó la primera edición de este Festival puede destacarse el estrecho contacto que hubo entre público, cineastas y los participantes de las distintas actividades que componían el programa, propiciado por la singular disposición del caserío de este bello pueblo malagueño convertido, con sus escenarios y con su gente, en un gran plató dedicado al séptimo arte durante una semana.

El director de cine Mariano Barroso, quien participaba como docente y como presidente del jurado, destacaba cómo este festival recuperaba el espíritu del cine de antaño, cuando los rollos de celuloide llegaban a los pueblos para trasladar la magia de las películas a todos los vecinos congregados en la plaza del pueblo, o en el salón donde se proyectaban, caso del entrañable cinema Ortiz de Casares, protagonista indiscutible de tantas sesiones cinematográficas que aún permanecen en la memoria de los casareños.