El PSOE denuncia que el Ayuntamiento convierte en ruinas el patrimonio del distrito Centro

La concejala socialista Marisa Ybarra ha denunciado el abandono de edificios protegidos en el distrito Centro “que terminan siendo derruidos o vendidos como solares”. El último ejemplo es uno situado en la Corredera Baja de San Pablo, 20, único ejemplo de la arquitectura vernácula del siglo XVII.

 

El Ayuntamiento lo compró en 1991 para convertirlo en vivienda social. Sin embargo, explica la edil, “no lo ha conservado y, tras estos años sin ningún uso, en febrero lo declaró en ruina. Ahora está acelerando su venta para compensar la quiebra de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo”.

 

Entiende Ybarra que “el gobierno de Ana Botella está destruyendo el patrimonio de nuestra ciudad y de todos los madrileños. Los edificios se degradan porque no se cuidan. No se invierte en su rehabilitación con la finalidad de declararlos en ruina cuando ya la rehabilitación resulta carísima. Estamos asistiendo a la desaparición de nuestro patrimonio siendo el Ayuntamiento de Madrid su principal impulsor. El frontón Beti Jai, el Teatro Albéniz, el Minivaticano que acaba con la cerca de Felipe IV, el Palacio de la Música, el Palacio de la duquesa de Sueca, la demolición de la casa blasonada de los duques de Osorio en Embajadores…”

 

Ayer el TC declaró 8 artículos inconstitucionales de la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid,  aprobada en 2013, atendiendo un recurso del 57 senadores del PSOE y el grupo mixto. El motivo principal es que otorga menor grado de protección que la norma estatal. Esto afectaría a la remodelación del Complejo Canalejas. “Una cosa es aunar la protección del patrimonio y dotar a los edificios de nuevas actividades y otra muy distinta es convertirlos en un decorado de cartón piedra. Solo les interesa lo que se ve y únicamente atienden a criterios especulativos con la excusa de reactivar la economía”, asegura la concejala del PSOE.

 

La crisis ha acelerado la ruina de estos inmuebles legitimando el recorte en presupuesto para su conservación y convirtiendo el abandono de estos edificios emblemáticos en la bandera de este Ayuntamiento. “No somos conscientes de la gran pérdida de patrimonio que estamos sufriendo, de nuestra pérdida de identidad. En lugar de aprovechar la riqueza de nuestro casco antiguo para reactivar los circuitos turísticos están trasladando el negocio de la vivienda al sector turístico. El PP muestra un desprecio absoluto por el patrimonio de todos los madrileños, por lo que cabe sospechar que detrás de todas estas actuaciones existen maniobras especulativas, concluye Marisa Ybarra.