Condena de un año de cárcel a un neonazi de la banda ‘Blood & Honour’ por asociación ilícita

La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a un año de prisión y al pago de 2.160 euros de multa y las costas procesales a José P. L. por la comisión de un delito de asociación ilícita. El Tribunal ha considerado acreditado, en el juicio celebrado el pasado 17 de junio, que el ahora condenado formó parte como “miembro activo” de la asociación cultural denominada ‘Blood and Honour’ (Sangre y Honor), fundada en Getafe en 1999 por Roberto L. y Francisco José L. La asociación cultural Sangre y Honor, que tenía como fines en su acta fundacional la conservación de la cultura europea y el fomento de un activismo que separase a los jóvenes de la marginalidad y la droga, era en realidad la división española de una asociación del mismo nombre creada en Inglaterra por nacionalsocialistas radicales en 1987. ‘Blood and Honour’ se identificaba con el nazismo y sus miembros se distinguían gracias a una indumentaria en la que predominaba el color negro y la estética paramilitar, y que incluía además distintivos nazis con el emblema de la 3ª SS Panzer División Totemkopf, así como una cruz céltica, símbolo del movimiento ‘skinhead’. La asociación promovía una doctrina antisemita, revisionista del holocausto judío, y negaba la comisión del genocidio por parte del III Reich alemán. La organización se estructuraba jerárquicamente bajo la dirección de un líder, con responsables a nivel territorial, y existía una distribución de cargos y misiones entre sus asociados para la consecución de los fines descritos. Sangre y Honor se sufragaba con el abono de cuotas mensuales de los socios, venta de todo tipo de parafernalia neonazi y mediante la organización de conciertos que cumplían una doble función: servir al grupo para propagar su ideología –pues las letras de las canciones defendían la supremacía de la raza blanca-, y ayudaban a financiar la asociación con la venta de entradas, libros, cd’s y camisetas. Los conciertos también se utilizaban como punto de venta de armas prohibidas, tales como defensas extensibles de acero, defensas eléctricas o sprays de defensa no homologados en España. Todos los acusados integrantes de la asociación Sangre y Honor fueron enjuiciados por la Audiencia Provincial de Madrid por estos mismos hechos el año 2010, menos el ahora condenado, por encontrarse en el momento que se celebró el juicio oral recuperándose de una grave lesión. La Audiencia Provincial de Madrid ordenó la disolución de la asociación Sangre y Honor y condenó a sus responsables a penas que oscilaban entre tres años y medio y un año de cárcel por los delitos de asociación ilícita y tenencia de armas prohibidas.