El arte y la cultura inspiran postres llenos de sabor en la agenda estival de Veranos de la Villa

Veranos de la Villa, en colaboración con la Federación de Cocineros y Reposteros de España (FACYRE), recupera la sección ‘Comerse el verano’, en la que 16 restauradores de la ciudad proponen una receta a partir de las actividades programadas en este festival, organizado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte.

La chef y presidenta de FACYRE, Pepa Muñoz, ha destacado la importancia de este festival como opción cultural para los meses de verano para todos los madrileños y visitantes, “con una ciudad llena de arte, cultura, danza, música o gastronomía y la posibilidad de ver un concierto y disfrutar al mismo tiempo de una tapa o de la gastronomía, un lujo”.

La restauradora, propietaria de El Qüenco de Pepa, rinde además tributo al país invitado este año al festival, República de Corea, con un original Arroz con leche con compota de mango y hierbabuena, una receta tradicional española que se enriquece con aromas y esencias asiáticas y coreanas como la canela y el clavo y que tiene como protagonista el arroz en homenaje al país invitado de esta edición.

Entre las propuestas, que podrán ser consultadas en la web oficial de Veranos de la Villa y en las redes sociales del festival, se encuentra también una receta de la chef Cristina Oria inspirada en la danza, Trifle Cristina Oria, en la que propone “un postre con movimiento y color, donde se intercalan los distintos pasos como en una coreografía perfecta”, en alusión a los espectáculos Al igual que tu, de Eva Yerbabuena (15-17 de julio en Conde Duque) o Wind, el programa del prestigioso Slovenian National Theatre Opera and Ballet Ljublijana (11-13 de agosto en Conde Duque). Original y también colorida es la receta de José Fernández, de Nunos Pastelería, Cubo de Rubik, un postre para toda la familia inspirado en el espectáculo clown de Javier Ariza, Carman, que protagoniza un excéntrico showman y un coche seat 600 (5-6 de agosto en varios espacios de Madrid).

El circo también está presente en la propuesta de Samuel Serrano, de la Pastelería La Barra Dulce, que elabora su mojito Bounce by Circa, en alusión al espectáculo que puede verse en el parque Juan Carlos I hasta el 18 de julio y cuya estructura recuerda a las formas de la carpa. Por su parte, Miguel Ángel Mateos, del restaurante El Acebo de Boadilla y la Terraza del Palacio de Boadilla, también basa su receta en la cúpula del espectáculo circense con la propuesta La cúpula del circo, una lona fina y frágil que guarda en su interior grandes y mágicas sorpresas.

Representar en un postre un estilo tan madrileño como lo es la zarzuela es el fin de la receta El viaje de Marola, de Agustín Herrera, de la Taberna del Puerto, un restaurante con un nombre más que apropiado para representar, precisamente, la obra de Pablo Sorozábal que se presentó en el Centro Cultural Conde Duque, La tabernera del puerto. El autor destaca que, en su elaboración, “se han utilizado productos de Madrid, como el chocolate, el anís y las fresas, además de otros de la marca certificada M de Madrid”.

Las artes escénicas, ampliamente representadas en el festival, sirven de inspiración a Rubén Amro, del restaurante Koma, para crear su particular Sweet dog, en alusión a la obra No todo son pulgas. Memorias y desmemorias de un perro famoso, una pieza para público familiar que lleva al Teatro Español la leyenda del madrileño perro Paco, del 16 al 25 de julio.

El ritmo lo pone Ramón Freixa con una propuesta refrescante, “como la música refresca las noches de Madrid, he creado Soñando una noche de verano, que encierra una complejidad de sabores y texturas con una variedad de ingredientes, como variada es la propuesta musical de Veranos de la Villa”.

El universo de Pedro Almodóvar, cuya película Mujeres al borde de un ataque de nervios se proyectará en el mes de agosto en el ciclo ‘Cine caliente’, ha servido de excusa a Paula Balbiano y Ana Hueso, de Balbisiana, para componer su Tarta de Veranos de la Villa, una receta colorista y sofisticada con predominio del rojo, como en la película almodovariana.

Los postres clásicos también tienen cabida en las propuestas de los restauradores. El flan perfect’ que las chefs Isabel Maestre y Marta Cárdenas, del restaurante Isabel Maestre, elaboran para Veranos de la Villa, homenajea también a la hostelería madrileña con el clásico chinchón servido en las tabernas galdosianas. O el Milhojas de chocolate ahumado y sazonado, de Jacobo Moreno y Pablo Moreno, de la Pastelería Mallorca, que representa la esencia de la gastronomía en un bocado dulce con aromas a brasas y especias.

Donaked triple choc, de Roberto Bosquet, está inspirado en el arte y en la época estival en la que se programa el festival. “Un postre para disfrutar sin remordimientos”, asegura el chef de Naked&Salted.

De apariencia sobria, el Drácula De Aceitunas Hojiblanca, que trae Iván Muñoz, del restaurante Chirón, completa la propuesta de los restauradores para Veranos de la Villa con su mezcla de ingredientes dulces y afrutados.

El dulce recetario ‘Comerse el verano’ de Veranos de la Villa y FACYRE se puede descargar en la página del festival, donde también se puede consultar toda la programación: www.veranosdelavilla.com.