La exposición de Blanca Gracia, Cabeza de Lobo, estará en la Sala de Arte Joven a partir del 13 de septiembre

La Sala de Arte Joven presenta la exposición “Cabeza de lobo”, de Blanca Gracia, el proyecto ganador de la cuarta edición de la convocatoria Primera Fase. Programa de Producción Artística Comunidad de Madrid – DKV, que tiene como objetivo facilitar la realización de la primera exposición individual de artistas menores de 35 años en un espacio institucional.

La exposición es un proyecto de Blanca Gracia, creado específicamente para la Sala de Arte Joven, en la que lo audiovisual, la escenografía y el sonido se apropian del espacio para crear un lugar encantado, habitado por cuerpos disidentes y seres antropomorfos decididos a vivir expulsados de una sociedad normativa.

La muestra, comisariada por Pilar Soler Montes, cuenta con un espacio que se divide en tres ambientes: una fantasmagoría de una ciudad que acecha como una pesadilla, un bosque mágico e irracional en donde todo es posible y un gran carnaval de personajes que reivindican, entre la alegría y el miedo, otras maneras de ser.

Blanca Gracia utiliza referencias y recursos que ha usado en trabajos anteriores, como las animaciones de sus dibujos, que en esta ocasión aumentan de escala y son utilizadas para crear una instalación envolvente en el piso de arriba. Así como sus característicos trabajos en tela que acentúan esa idea de ensoñación e irrealidad que proporciona el telón como símbolo.

El proyecto surge de la fórmula legislativa Caput gerat lupinum (deja que la suya sea una cabeza de lobo) utilizada en el Medievo para designar a aquellos que, por haber desobedecido a las leyes de la sociedad o cometido algún delito, eran condenados a la muerte cívica. Esto significaba que se les equiparaba a los animales y se les llamaba cabeza de lobo. Vivirían expulsados de la sociedad, en la libertad del bosque, expuestos a sus peligros, sin redención ni derechos. Había un doble sentido en esta fórmula, puesto que, aún en peligro de perder la propia vida sin contar con ninguna protección, el individuo alcanzaba la máxima libertad.

Una propuesta muy escenográfica que continúa la línea del trabajo más reciente de Blanca Gracia, en la que se utilizan animaciones, telones y juegos de sombras para articular un discurso que toma como punto de partida al cabeza de lobo, y reflexionar sobre la hostilidad del mundo racional, la utopía en lo imaginario y cómo resistir ante una sociedad alienante.

La exposición está acompañada de un folleto planteado como un libro de artista en donde se muestra el rico lenguaje simbólico, las ideas y los bocetos que componen este proyecto.