La historiadora Carmen Garrido dará nombre a una calle en el distrito de Ciudad Lineal

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado en Junta de Gobierno la denominación de la hasta ahora conocida como calle Ricardo Ortiz posterior como Carmen Garrido Pérez, tras su aprobación previa por la Junta Municipal de Ciudad Lineal el pasado mes de julio.

De esta manera, tal y como ha explicado la portavoz municipal, Inmaculada Sanz, Carmen Garrido Pérez (1947-2020) pasará a formar parte del callejero del distrito con el fin de reconocer su bagaje como historiadora de arte española, especializada en documentación e investigación técnica de la pintura para su musealización, conocimiento y conservación. Garrido estudió Historia del Arte en la Universidad Autónoma de Madrid, donde se licenció y doctoró en 1979. El título de su tesis, Contribución al estudio de pinturas hispanoflamencas y renacentistas utilizando los métodos físico-químicos de examen científico, es indicativo del ámbito al que dedicó sus investigaciones.

Amplio currículum dedicado al arte y a la investigación
Garrido se especializó en el análisis físico y químico de la pintura como procedimiento de investigación de la técnica utilizada por los artistas en sus trabajos creativos. Además, amplió sus trabajos de investigación analizando el estado de las obras en instituciones como el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, la Pinacoteca Antigua de Múnich o la Universidad Católica de Lovaina. Trabajó en la Escuela de Restauración de Madrid, en el Laboratorio del Instituto de Conservación y Restauración, después en 1980 inició su trabajo en el Museo del Prado, en el Gabinete de Documentación Técnica.

Además, desarrolló su labor como jefa del Gabinete Técnico del Museo del Prado de 1982 a 2012. Fruto de sus investigaciones y estudios técnicos son las numerosas publicaciones en diferentes formatos, libros, artículos o monográficos.

En esta línea, participó en exposiciones, cursos y conferencias, así como en congresos técnicos. Su trabajó en el Museo del Prado estuvo dedicado a los pintores de inicios del siglo XV y del siglo XX como Pablo Picasso, cuando examinó el Guernica. El trabajo desarrollado en el Museo del Prado le llevó a analizar más de 2.000 obras.