La Virgen de la Leche vuelve a exponerse en el Museo de San Isidro de la capital

La obra La Virgen de la Leche, una de las más representativas del Museo de San Isidro, vuelve a las instalaciones de este espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte, donde puede contemplarse desde este martes. Tras su cesión al Museo del Prado, a la National Gallery of Art en Washington y al Meadows Museum de Dallas, recupera su emplazamiento original.

Esta pintura es obra del artista palentino Pedro Berruguete, nacido en Paredes de Nava a mediados del siglo XV, donde su familia se debió asentar unas décadas antes procedente de Vizcaya. Berruguete se formó en Castilla con un maestro influido por los modelos flamencos y viajó a Italia hacia 1472, allí trabajó para la corte de Federico de Montefeltro (Urbino). En 1480 regresó a Castilla, donde pasó el resto de su vida y realizó la mayor parte de su obra.

En su estilo se aprecian las influencias hispanoflamencas, imperantes en Castilla durante el siglo XV, junto con las innovaciones renacentistas aprendidas en Italia. En esta tabla representa a la Virgen con el niño; María está amamantando a su hijo bajo un templete realizado con elementos de diferentes formas. Muestras de la arquitectura renacentista son los capiteles corintios y arcos de medio punto. En el fondo se aprecia la arquitectura tardogótica con arcos apuntados y en el artesonado, en lacería morisca, la huella hispanomusulmana.

La pieza incluye escenas del Antiguo Testamento; así, en sendos nichos inferiores, aparecen Adán apoyándose en una azada y Eva tratando de cubrirse con las manos y del Nuevo Testamento destaca la escena de la Anunciación en los nichos superiores, donde se hallan el arcángel Gabriel y la Virgen María, hacia la que se dirige la paloma del Espíritu Santo, situada en la rueda central de techo.

Algunos historiadores consideran que el trabajo fue un encargo de Beatriz Galindo, La Latina, para el hospital de la calle Toledo. La obra fue localizada en los almacenes del Ayuntamiento a mediados del siglo XX y la estudió el especialista Manuel Gómez-Moreno, que la consideró una de las mejores pinturas realizadas en España por Pedro Berruguete.

Desde hoy puede visitarse en el Museo de San Isidro o de los Orígenes de Madrid, ubicado en la plaza de San Andrés, 2 del distrito de Centro.