Marta Nieto y Marina Salas se ponen en la piel de la periodista Lydia Cacho en La infamia, dirigida por José Martret

La Sala Max Aub de Naves del Español en Matadero, espacio del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, presenta del 9 de diciembre al 16 de enero el estreno absoluto del espectáculo La infamia, basado en el libro Memorias de una infamia, de la periodista de investigación y activista mexicana Lydia Cacho. La obra, que retrata el secuestro que sufrió Cacho en su país por investigar y perseguir la delincuencia organizada que compra y vende niñas y mujeres y denunciar la corrupción, la violencia y la complicidad de las autoridades, está adaptada por la propia Lydia Cacho junto con José Martret, dirigida por este último e interpretada por Marta Nieto en las funciones del 9 de diciembre al 2 de enero (excepto la del 21 de diciembre) y la función del 15 de enero; y por Marina Salas en las funciones del 21 de diciembre y del 4 al 16 de enero (excepto la del 15 de enero), que interpretan a Lydia Cacho en diferentes días.

Lydia Cacho, ganadora del Harold Pinter Prize for International Writer Of Courage de Reino Unido, es una reportera y activista mexicana que ha luchado durante toda su vida contra la violación de los Derechos Humanos. Una mujer valiente y comprometida que ha peleado y pelea por los derechos de la mujer y contra el feminicidio que asola su país, jugándose la vida en cada una de sus investigaciones periodísticas. Durante estos años, Cacho ha desafiado y denunciado a mafiosos, políticos o empresarios multimillonarios que atacan, abusan, compran, violan o asesinan a mujeres, niñas y niños mexicanos. En 2005 publicó el libro Los demonios del Edén, un amplio estudio que denunciaba una red internacional de pedofilia y explotación sexual de niños y niñas, de cuatro a catorce años, organizada desde Cancún por el empresario hotelero Jean Succar Kuri y conectada con poderosos empresarios y políticos mexicanos y extranjeros. A los pocos meses de la publicación, un dispositivo policial “legal” secuestró a la periodista frente a sus oficinas en Cancún. En ese momento arrancó un viaje en coche que duró más de 24 horas y en el que cruzó el país sufriendo continuas torturas y amenazas de muerte. Una experiencia que ha plasmado en el libro autobiográfico Memorias de una infamia, donde relata su secuestro y el modus operandi de un gobierno cómplice de la corrupción y la violencia.

“Cuando documentas el dolor y el miedo de niñas y niños frente a la opresión violenta de los adultos, el único camino a seguir es el de la responsabilidad”, explica la periodista Lydia Cacho, que se ha especializado en investigar la delincuencia organizada que explota a mujeres y niñas. “La historia de La infamia comienza el día en que entrevisté a la primera víctima de una red de trata sexual de niñas. Viajamos entre el pasado y el presente para retratar cómo nos enfrentamos a la delincuencia organizada. Este es un retrato de la batalla de las mujeres contra el machismo criminal que nos castiga por decir la verdad, por levantarnos contra la injusticia. Y es también una celebración del poder de la solidaridad y la empatía”, cuenta. La propia Cacho ha participado en el proceso creativo de la obra, desde su colaboración en la escritura de la versión teatral al asesoramiento en los ensayos. “Estaba convencida de que el lenguaje teatral es perfecto para contar esta batalla, pero debía ser con alguien como José Martret, no solamente porque su propuesta en escena es excepcional y poderosa, también porque es un director que entrega el corazón a la historia. Las actrices han sido también fundamentales. Esta es una historia difícil, en especial porque yo trabajo a su lado y he huido de un último atentado de muerte”.

Así lo explica el director José Martret: “Lydia es una fuerza de la naturaleza, una mujer brava con un mix de sangre portuguesa, francesa y mexicana que ha luchado toda su vida por la defensa de los Derechos Humanos. Este proyecto surge tras la lectura de sus memorias. En ese momento, se generó en mí la necesidad de darle un altavoz a esa historia y a su protagonista, no solo para darlas a conocer, sino para demostrar que la denuncia y la lucha son necesarias, que podemos unir fuerzas y luchar contra los corruptos, los pedófilos, los tratantes de seres humanos… Como dice Lydia: ellos son menos”. Y continúa: “En La infamia hablamos de lucha, activismo, justicia, corrupción, compromiso, de la verdad, la mujer, los derechos del niño, la sanación ante las agresiones, la protección de las víctimas, la función de la prensa y la importancia de crear equipos sólidos”.

La compañía ha vivido un doble proceso creativo, trabajando en paralelo con dos actrices: Marta Nieto y Marina Salas. Las dos interpretan a Lydia Cacho en diferentes días. “Comparten personaje, pero no el escenario porque, de una manera u otra, todas somos Lydia Cacho. La historia de Lydia sucede en México, pero el secuestro y asesinato de periodistas que luchan contra la corrupción es algo que se da en cualquier parte del mundo. Esta es una manera de darle voz a todas ellas”, explica su director. “Marta y Marina van a sacar a su mujer más combativa y la van a llevar al límite de sus fuerzas para contarnos la tortura que durante más de 24 horas sufrió Lydia y que tenía como finalidad matarla y hacer desaparecer su cuerpo”.

Sobre el escenario, La infamia combina la narrativa teatral y la cinematográfica. La operadora de cámara Alicia Aguirre Polo sigue en todo momento a la protagonista, ofreciendo un primer plano de la actriz. De este modo, el espectador puede bucear en el ámbito psicológico y emocional que propone la obra. Gracias a la pantalla, conocemos a Lydia por medio de una narrativa visual inscrita en el documental y, al mismo tiempo, revivimos con ella su secuestro en un plano más cinematográfico. “Por un lado, vivimos el secuestro en presente y, por otro, gracias a los recursos del documental, conoceremos más datos de su pasado: quién es Lydia Cacho y por qué fue secuestrada”, cuenta Martret.

La infamia es una producción del Teatro Español y Producciones Come y Calla con texto de Lydia Cacho, adaptación de Lydia Cacho y José Martret, dirección de José Martret, interpretada por Marta Nieto / Marina Salas y con Alicia Aguirre Polo como operadora de cámara, con diseño de espacio escénico y vestuario de Alessio Meloni, diseño de iluminación de David Picazo, diseño de sonido de Sandra Vicente y diseño de videoescena de Emilio Valenzuela.

La función de Teatro Accesible de La infamia tendrá lugar el viernes 17 de diciembre.

Este espectáculo está sujeto a JOBO, Joven Bono Cultural, para jóvenes entre 16 y 26 años.