Más de 300.000 plantas de flor de invierno adornan las calles de Madrid

El Ayuntamiento de Madrid se encuentra en plena campaña de plantación de la flor de temporada de invierno, un total de 323.000 plantas de flor para adornar glorietas, medianas, isletas, entradas a edificios municipales y parques de la ciudad. Todas las especies elegidas se adaptan al clima de Madrid, necesitan pocas horas de luz y son resistentes a las heladas.

El Área de Medio Ambiente y Movilidad, que dirige Borja Carabante, comenzó a mediados de octubre la plantación de la flor de temporada otoño-invierno que sustituye a la de primavera. La previsión es que antes de diciembre finalicen los trabajos de jardinería. Se están renovando todos los macizos de flor con una variedad de plantas de diferentes especies, tamaños y tonalidades. Algunos lucen por sus flores y otros por sus hojas, como es el caso de los macizos formados por coles ornamentales, que con el frío acentúan la intensidad de su colorido. 

Un año más, los pensamientos vuelven a ser la especie predominante, elegida tanto por su floración continua, como por el amplio abanico de colorido, monocolor, mixtos o con mancha. Además, también se están plantando crisantemos, margaritas, alhelíes, ciclámenes y caléndulas.

La campaña de flor de temporada de invierno, al igual que la de primavera, centra la mayor parte de la plantación en los macizos de flor ubicados en las zonas urbanas de los 21 distritos. En algunos de ellos, como en Tetuán, incluye composiciones vegetales formadas por una mezcla de plantas vivaces con flores de temporada. El suministro de todas las plantas procede de los viveros comerciales a los que se les ha hecho el encargo con seis meses de antelación.

Además de estos macizos, el Ayuntamiento cuenta con diferentes estructuras florales en zonas emblemáticas de la capital. En este caso, es el vivero municipal Estufas del Retiro el que proporciona las plantas necesarias. En invierno se renuevan las flores de las 36 pirámides repartidas en el Palacio de Cibeles, Fuente de Apolo, plaza de Colón, accesos al parque del Retiro o la basílica de San Francisco el Grande. También los elementos vegetales de los 25 sifus (jardineras colgantes) de la plaza de Colón y la plaza de toros y, por último, los 16 Jiflor (2 jardineras abrazadas a farolas) de la Puerta del Sol. 

Madrid siempre en flor: dos campañas de flor de temporada 
Los adornos florales de la ciudad están presentes durante todo el año gracias a la programación de las dos campañas de flor de temporada, una en invierno (campaña otoño-invierno) y otra en verano (campaña primavera-verano). El cambio de una a otra se realiza con la mayor celeridad posible, cumpliendo siempre con los requisitos técnicos que garanticen el correcto desarrollo de la planta. 

El Ayuntamiento planifica la campaña de invierno con la antelación suficiente para que los viveros comerciales cultiven las plantas y cumplan con los requisitos exigidos por el personal técnico. En el caso de Madrid se exige que la flor esté florecida al menos en un 50 % en el momento de la plantación. Antes de encargar la planta se planifica la composición de cada uno de los macizos, seleccionando la especie y el color. 

Uno de los criterios seguidos a la hora de diseñar los macizos es alternar tonalidades y/o especies en cada campaña. Por ejemplo, la fuente de Neptuno este año está acompañada de coles de diferentes tonalidades, mientras que el año pasado había pensamientos (Viola ultima radiance deep blue). En el caso de la Puerta de Alcalá, se han mantenido los pensamientos pero se ha cambiado el color, de naranjas (Viola Wittockiana Premier Deep orange ) a tonos lilas (Viola Wittrockiana Power Lavender Shades).

Trabajos previos y posteriores a la plantación
Los diferentes equipos de jardineros comienzan a acondicionar los macizos diez días antes del inicio de la plantación: airean el terreno con el motocultor, añaden tierra vegetal fertilizada y perfilan los macizos si es necesario. Una vez preparada la superficie se deja en barbecho unos días antes de comenzar a plantar.  

Dependiendo de la especie, la densidad de la plantación puede variar entre 15 y 30 plantas de flor por metro cuadrado. Una vez que están todas las plantas de flor en los macizos se realizan un par de riegos de asentamiento. Es a partir de este momento cuando los macizos recibirán las tareas habituales de mantenimiento como es la eliminación a mano de las malas hierbas o de las flores secas. Para su  conservación, todos los macizos disponen de riego automático bien por goteo o por aspersión, dependiendo de su ubicación.

Durante seis meses, esas flores adornarán las calles de Madrid. Será en torno a los meses de abril o mayo cuando sean reemplazados por las flores de la campaña primavera-verano.